La relajación es parte importante para conseguir el bienestar general de nuestro cuerpo y mente. Por este motivo cada vez son más las formas de relajarnos y conseguir una buena salud corporal. A pesar de surgir cada vez nuevas técnicas de relajación y nuevas actividades para conseguirlo, nosotros en esta ocasión vamos a comparar los beneficios de uno u otro. Se trata del Baño Turco y la Sauna Finlandésa.

 

¿Que es el Baño Turco?


El agua es salud, incluso cuando asume la forma de una nube de vapor que envuelve el cuerpo. Lo descubrieron hace ya mucho tiempo los griegos, los romanos y los pueblos de Oriente Medio que han convertido el baño turco en una filosofía de vida. Al contrario que en la sauna, la humedad alcanza el 100%  y las temperaturas no superan los 48°C.
Sentados en el mármol o en la piedra, envueltos por una niebla impalpable, se inhala el cálido vapor que descongestiona la respiración, librándose a través del sudor de todas las toxinas. Nos alejamos del espacio circundante y advertimos solo la percepción del propio cuerpo.
 
 
 

¿Cuales son los beneficios del Baño Turco?

El baño de vapor, por sus propiedades tonificantes y relajantes, es una de las mejores terapias para combatir el estrés y la tensión a la que estamos sometidos cotidianamente; así mismo es un agradable medio para mejorar el aspecto físico y una fuente de bienestar. 
La dilatación de los poros producida por el calor, facilita la penetración del vapor y permite a la epidermis eliminar las impurezas, a la vez que le confiere luminosidad, elasticidad y suavidad.

Aconsejado para todas las edades, es un excelente regulador de la presión y un indispensable instrumento terapéutico y preventivo para las afecciones de las vías respiratorias.

 

¿Como tomar un Baño Turco?


La gran necesidad de relax y tranquilidad típica de nuestra civilización desaparece en la calidez del hammam. No existe un momento justo para hacerlo, la elección es muy personal. Pero es preferible seguir algunas sugerencias. A diferencia de la sauna, el baño turco se efectúa en un ambiente donde la humedad se encuentra alrededor del 100% y la temperatura va de los 25 a los 50 grados en aumento del suelo hacia arriba.
 
La temperatura es inferior respecto a la sauna, pero puesto que el tiempo de permanencia es mayor, en el baño turco la sudoración es superior. Puesto que las temperaturas son inferiores y el vapor es elevado, las cabinas hammam no están recubiertas de madera, son de cerámica o baldosas como las de los cuartos de baño normales.
El procedimiento para tomar un baño turco sigue fases similares a las necesarias para tomar una sauna.
 

Recomendaciones para tomar un Baño Turco y disfrutar de lleno de los beneficios de Platinium House Club

1 - Antes de entrar es mejor beber un vaso de agua o liquido ligero, para evitar deshidratarse.

2 - Luego se lleva a cabo una ducha templada para limpiarse a fondo con jabón y por último es necesario secarse bien.

3 - También en este caso se recomienda efectuar un baño de pies con agua caliente para calentar las extremidades.

FACE 1
(Calentamiento)

 

La primera fase (calentamiento) dura normalmente entre 15 y 20 minutos. En el interior del baño turco es necesario permanecer en posición sentada o semiestirada, desnudos o cubiertos con toallas esponjosas u otros tejidos transpirantes. Además del vapor, es posible disfrutar también de la aromaterapia, con aceites esenciales elegidos para despertar, refrescar, estimular o relajar. También los colores de la cromoterapia actúan de forma benéfica sobre el cuerpo y la mente. Se termina con una ducha fresca y unos 5 minutos de relax dentro del Turco.

La permanencia se puede reducir naturalmente ante el primer signo de malestar y si se notan pulsaciones en las sien, es que son sintomáticas de una variación excesiva de la presión sanguínea.

(Sien: Es cada una de las partes del cráneo comprendida entre la porción superior de la oreja, el ojo, el lado respectivo del hueso frontal y el pómulo. Es una de las áreas más delicadas de la anatomía humana.)

FACE 2
(Enfriamiento)

La segunda fase (enfriamiento) prevé un baño rápido o una ducha fría para tonificar de nuevo el cuerpo.

FACE 3
(Tonificación de la piel)

La tercera fase prevé otro ciclo baño turco - ducha fría.

También en este caso, al final de las primeras dos fases lo ideal sería relajarse durante por lo menos un cuarto de hora, tal vez incluso sometiéndose a un ligero masaje relajante.

Es importante reintegrar los líquidos perdidos bebiendo agua, zumos de fruta o infusiones. También aquí es mejor no estar con el estómago vacío o demasiado lleno, lo ideal sería tomar un refresco.

En línea de máxima conviene adoptar las mismas precauciones recomendadas para la sauna, es decir, quienes sufren de trastornos cardiocirculatorios, de presión arterial demasiado alta o demasiado baja, de problemas renales o de corazón, deberían evitar el baño turco. De todas formas, se recomienda someterse a una visita médica de control previa.

¿Qué es la Sauna Finlandesa?


Un ritual que se ha extendido desde el norte de Europa a todo el mundo. En la Sauna el calor puede alcanzar una temperatura de hasta los 100°C, pero gracias a la humedad humedad (20-30%) se transforma en un agradable abrazo que relaja la musculatura y favorece la depuración del organismo. La madera emana el aroma de la naturaleza, una primitiva invitación a encontrar la serenidad de la mente liberando todas las tensiones. Este antiguo proverbio finlandés explica cómo un simple baño de aire caliente y seco se puede convertir en el centro vital del propio bienestar cotidiano.
 
 
 

¿Cuales son los beneficios de la Sauna?

La sauna posee extraordinarias capacidades de relajación y de desintoxicación, con influjos positivos sobre la mente y el cuerpo: la piel se purifica totalmente y gracias a la sudoración se eliminan ácidos y toxinas. 
El sistema neurovegetativo se estimula mejorando en general todo el metabolismo.

En el aspecto estético, la disminución de la celulitis y una mayor elasticidad de los tejidos es lo mejor que se puede obtener combinando la sauna con una dieta sana. Igual de evidentes son los beneficios estéticos que derivan de la limpieza profunda de la epidermis.

 

¿Como tomar una Sauna?


La sauna, que nació en Finlandia y se conoce desde siempre por sus virtudes terapéuticas, se caracteriza por un baño de calor realizado en el interior de una cabina de madera.

El aire interno se mantiene a una temperatura que oscila entre los 60 y los 100° C, y la humedad es muy baja, para que el sudor se evapore y la piel no se caliente demasiado.

La ventaja que ofrece la sauna con su aire seco a una temperatura elevada es la capacidad de provocar en poco tiempo que el cuerpo expulse considerables cantidades de toxinas y que se caliente intensamente.

La sauna ofrece múltiples beneficios a personas de todas las edades, con muy pocas excepciones. De todas formas, quien empieza a utilizar la sauna tiene que tener presente que el cuerpo necesita un poco de tiempo para acostumbrarse a determinados estímulos y que, por lo tanto, para tomar una sauna es necesario ser previsor. Se recomienda abordar el baño de calor siguiendo las fases recomendadas sin exagerar nunca, para permitir que el organismo  disfrute de lleno delos beneficios de la sauna.

Ante todo no se debe entrar en la sauna con el estómago vacío o al contrario con el estómago demasiado lleno; se recomienda por tanto efectuar una comida ligera, comiendo por ejemplo cereales, yogurt o fruta.

Es igualmente importante proporcionar al organismo una buena reserva de líquidos para favorecer el sudor bebiendo una infusión caliente o una bebida sin azúcar, sin gas, y sobre todo sin alcohol.

Antes de entrar en la sauna es oportuno limpiar completamente el cuerpo con jabón y agua caliente y secarlo.

Los pies tienen que estar calientes.

Después de hacer esto se podrá entrar en la cabina, desnudos o cubiertos con una toalla de fibras naturales para no limitar la transpiración del cuerpo.

FACE 1
(Riscaldamiento)

La primera fase (calentamiento) dura normalmente entre 5 y 8 minutos.

Es posible permanecer estirados o sentados cómodamente, con las piernas dobladas y los pies a la misma altura del asiento.

Es necesario estar tranquilos e intentar relajarse.

Inicialmente podemos dejar que el aire de la sauna sea seca y a continuación se puede poner agua sobre las piedras calientes situadas en el interior de la cabina para aumentar la humedad y por tanto la sudoración.

Los dos últimos minutos se pasan normalmente sentados, es decir con los pies más abajo, para adaptar de nuevo la circulación de la sangre a la posición recta.

Después de esta fase se sale de la sauna lentamente, para evitar bajadas de presión o mareos.

FACE 2
(Enfriamiento)

Según el método finlandés clásico, la segunda fase prevé un baño breve en agua helada, que se puede sustituir con una ducha, con agua fría o templada, a efectuar esperando por lo menos dos minutos desde la salida de la sauna.

Para la ducha utilizar el chorro de agua empezando por los pies y subiendo hacia el tronco, evitando que la primera parte del cuerpo que recibe el agua sea la cabeza.

Esto evita la exposición a peligrosas disfunciones de la circulación.

FACE 3

La tercera fase prevé una nueva entrada en la sauna que tiene que durar unos diez minutos y una nueva ducha fría al salir.

AL FINAL DE CADA SESIÓN

 

Al final de cada sesión se recomienda estirarse en una tumbona durante unos diez minutos, para relajarse y permitir que la presión sanguínea recupere sus valores normales. La fase del enfriamiento tiene que durar por lo menos el mismo tiempo que la fase de calentamiento.

La  reintegración de los líquidos  se tiene que efectuar enseguida, después del final del tratamiento: beber de forma abundante sirve a devolver al organismo la cantidad justa de agua que se ha expulsado durante la sauna. Infusiones, zumos de fruta y de verdura son reintegradores excelentes de fluidos y sales minerales.